todo relato empieza con un movimiento, desestabilización del personaje. en este caso, un viaje, una mudanza, periplo. de esto se trata: obviedades y petulancias: un portenio en córdoba
jueves, mayo 31, 2012
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BUENOS DIAS, Mientras que usted las gracias por la atención que usted da a mi mayor deseo, quiero que sepas que yo no era persona equivocada al escribir este mensaje. Mi ferviente deseo ha sido siempre para satisfacer a una persona anónima para que lleve a la acción social a través de una fundación. Sin embargo, entiendo su sorpresa al verme. Mi nombre es Carmen Massip nació 24 de febrero 1968 la nacionalidad francesa, pero actualmente bajo observación médica en un hospital ubicado en el Reino Unido. Tuve que contactar con usted de esta manera porque quiero llevar con usted a donar una suma de 5.000.000 dólares americanos (CINCO MILLONES DÓLARES AMERICANOS) en un esfuerzo por ayudar a las personas que lo necesitan, que felices a las familias pobres, los huérfanos, los jóvenes empresarios que buscan financiación para desarrollar sus áreas de negocio en su vida. Mi vida profesional ha sido un turismo real, sobre todo porque siempre he vivido lejos de mi país. El primero en Kuwait, donde trabajé en el negocio del petróleo durante dos años. Luego estuve en Benin (2001) donde creó varias empresas (bienes raíces, ingeniería ...). Es en este país tan acogedor que he conocido la verdadera felicidad, la de matrimonio con un canadiense que también trabajó allí. Por desgracia no hemos tenido la oportunidad de tener hijos. Después de cinco (05) años juntos, mi marido perdió la vida tras una larga enfermedad. Así que me quedé solo otra vez con un mayordomo a mi disposición y un perro hasta que llega a limitar el cáncer de mi vida. Pronto será de cuatro años que lucho contra esta enfermedad y la medicina no puede hacer nada en resultados de los exámenes médicos mis días están contados de acuerdo a la investigación de mi tratante. Yo había bloqueado dinero tan importante en uno de los BENIN BANCO para un proyecto de construcción. Voy a ser rallado para confió este dinero para mi proyecto de donación de éxito. Te llevé a aceptar que debido a que es un regalo de una mujer moribunda y sin pedir nada a cambio. Por favor, respóndeme lo más pronto posible a mi e-mail de la siguiente manera:(carmen_massip@rocketmail.com) QUE DIOS TE BENDIGA.
Ya va a venir el día; da cuerda a tu brazo, búscate debajo del colchón, vuelve a pararte en tu cabeza, para andar derecho. Ya va a venir el día, ponte el saco. Ya va a venir el día; ten fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona antes de meditar, pues es horrible cuando le cae a uno la desgracia y se le cae a uno a fondo el diente. Necesitas comer, pero, me digo, no tengas pena, que no es de pobres la pena, el sollozar junto a su tumba; remiéndate, recuerda, confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato. Ya va a venir el día, ponte el alma. Ya va a venir el día; pasan, han abierto en el hotel un ojo, azotándolo, dándole con un espejo tuyo... ¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente y la nación reciente del estómago. Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido! ¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo! ¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo! Ya va a venir el día, ponte el sueño. Ya va a venir el día, repito por el órgano oral de tu silencio y urge tomar la izquierda con el hambre y tomar la derecha con la sed; de todos modos, abstente de ser pobre con los ricos, atiza tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima. Ya va a venir el día, ponte el cuerpo. Ya va a venir el día; la mañana, la mar, el meteoro, van en pos de tu cansancio, con banderas, y, por tu orgullo clásico, las hienas cuentan sus pasos al compás del asno, la panadera piensa en ti, el carnicero piensa en ti, palpando el hacha en que están presos el acero y el hierro y el metal; jamás olvides que durante la misa no hay amigos. Ya va a venir el día, ponte el sol. Ya viene el día; dobla el aliento, triplica tu bondad rencorosav y da codos al miedo, nexo y énfasis, pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo el malo ¡ay! inmortal, has soñado esta noche que vivías de nada y morías de todo...
Fecha: viernes 23 y sábado 24 de marzo, por la mañana
Lugar: Librería Universitaria de Eduvim, Félix Frías 60, Barrio General Paz, Córdoba
Cupo limitado
Arancel: 120 pesos, se abonan directamente el viernes en la librería
Inscripción: se deben mandar los textos que los asistentes deseen trabajar en la clínica (máximo 10 páginas), hasta el día 3 de marzo, al siguiente mail: carbonellalejo@gmail.com
un pelotudo jugando a la meditación si saliera mi vieja y me viera diría qué chico más imbécil perder el tiempo de esta forma sería para darle la razón a la vieja no se le discute aunque leía ayer que cada vez hay más casos de padres golpeados el flagelo de la droga decía el diario yo nunca le pegué a la vieja será porque las sustancias o porque no me animo capaz esto último
"En las noches clarísimas y heladas que ve desde su cuarto abierto al patio, para no morirse tan irreparablemente, urde una persona que la recordará. Buscá, Atalita, buscala pronto a esa persona, no hagas caso de tu edad. Si crees que con eso conseguirás morirte menos, buscalo a tu amor. Pero yo sé, le vas a pedir todo, que sea tu padre, tu madre, tu hermano, tu hijo, la vida y el más allá. Pobrecita, ¿quién podrá ser al mismo tiempo el misterio y su solución, la piel y el desenfrenado espíritu? Pero hubieran debido al menos dejártelo intentar".
mucho vino y frío y descalabro, no vi ni mi sombra hasta que trinn che, qué es eso? la puerta el portero? no, la puerta trinn hola, quién es? la vecina ah ya voy che, mi bata? ahí boludo ah hola, sí? hola, yo vivo acá al lado y tu comedor da a mi pieza ajam te quería pedir por favor que de lunes a viernes no hagan ruido porque anoche no pude dormir ah bueno gracias, chau
Este texto lo escribí para una publicación amiga, la multicultural revista/objeto Polo Equis (que más allá del sonido nada tiene que ver con las locales Polosecki ni con Ciudad X). En un número editado la semana pasada (dedicado a específicamente a los sucesos neoyorquinos del 11/09/01, de los que se cumplieron 10 años ya...) numerosos gestores culturales, editores, narradores y poetas de América compartieron el relato de qué hacían en el momento en que la Historia levantó la mano.
Bueno, aquí mis 150 caracteres de la más confusa y consabida memoria: la propia.
Vivía en Buenos Aires, entonces, y trabajaba en el taller de mi padre. La radio metálica y engrasada bajó el dato curioso: un avión le había dado a una de las torres. El locutor de la AM lo decía con sorna, no era un atentado sino la obra de un distraído. Paré el balancín para escuchar con más atención, llamé a mi viejo. Algo sucedía detrás de la risa del locutor. No hubo forma de seguir con los despachos porque otro avión repetía la pirueta. Salí del taller, me lavé las manos con nafta y luego con el jabón azul Odex. Caminé hasta mi casa. Mi mamá cosía sin ver la llama que a su espalda mostraba el noticiero. Mi viejo llegó después y nos sentamos a ver el fuego y el corte.
Un fragmento de la bella "El mundo según Garp" de John Irving
Se sentía distanciada de su familia y pensaba que era extraño que le hubieran prodigado tantas atenciones de pequeña y luego, en algún momento determinado y previsto, pareciera interrumpirse el flujo de afecto e iniciarse las expectativas. Era como si se esperara que durante una breve etapa absorbieras amor (el suficiente) y después, durante una etapa mucho más prolongada y seria, se esperara que cumplieras ciertas obligaciones. Cuando Jenny rompió la cadena, abandonando Wellesley para ser algo tan vulgar como una enfermera, había abandonado a su familia, y ellos, como si no pudieran evitarlo, la estaban abandonando a ella. En la familia Fields habría sido más apropiado, por ejemplo, que Jenny se hubiera convertido en una médica, o que se hubiera quedado en la universidad hasta casarse con un médico. Cada vez que veía a sus hermanos, a su madre y a su padre, era mayor la incomodidad recíproca. Estaban envueltos en ese violento proceso de llegar a desconocerse entre sí.
Es una pregunta que me hice varias veces en estos días.
Y que me he ido respondiendo de diferentes formas.
En un principio, me parecía básicamente una parte, la que más me gustaba y que eclipsaba el resto de los poemas: es decir, su primer poema, Árbol familiar.
Yo conocí el texto antes de ser este bonito ejemplar en la colección de Recovecos, y también conocía “Walker, Tetas, Danger”. Y pensar todo eso como una unidad me parecía imposible.
Por suerte, cuando volví a leer el libro me di cuenta de que estaba, una vez más, equivocado.
Leo una vez más Danger y, no tengo dudas ahora, sobre la unidad que efectivamente conforman los poemas. Y que son mejores juntos que siendo dos posibles libros separados.
Voy a tratar de explicar cuál fue el recorrido, o las preguntas que me fui haciendo.
Hace algunas semanas Juana participó de una mesa de lectura en la Facultad de Lenguas. En esa mesa también leían Leticia Ressia y Laura Pratto. Leticia leyó un conjunto de poemas inéditos, y muy buenos, que referían a la infancia, a la familia, a la geografía de la llanura donde se crío. Laura leyó Cría, libro también de Recovecos, donde aborda la cuestión de la familia, el padre, la arqueología de la infancia.
El comentario de uno de los moderadores de la mesa fue del tipo “wow, estas chicas, qué bárbaro, escriben todas sobre la historia familiar, qué novedoso, sin dudas un rasgo de época”.
Es decir, brevemente, una forma bastante obtusa o pobre de leer.
No hay nada de novedoso en el relato familiar en la poesía (tal vez no haya nada novedoso para hacer en poesía, pero eso excede estas líneas). Es un tema que abordaron en la poesía Jorge Luis Borges y Leonardo Martínez, Teresa Andruetto y Arturo Carrera por nombrar un puñado de autores que en sus recorridos abordaron las cuestiones genealógicas.
En todo caso lo interesante de los trabajos de las tres muchachas es la particularidad que eligen para afrontar la cuestión. Porque claramente no son tres libros iguales, porque tal vez el tema muy en el fondo sea el mismo (¿pero cuántos temas literarios hay?) pero lo hacen de formas muy diferentes y con búsquedas entiendo que también distintas. Sí, creo vale repetir, que me parecen tres escritoras valiosas, sin dudas.
Pero volvamos a la cuestión generacional. Desde hace años que vengo escuchándolo en ámbitos académicos, por ejemplo, y ha dado material a papers y etc., bajo el rótulo “La cuestión de la identidad en los nacidos durante la dictadura” es un título que vende y suena sesudo.
La fantasía leit motiv que afectó a generaciones anteriores a la mía, aquello de “soy adoptado” “estos no son mis padres” “por qué soy morochito si vos papi sos rubio” “¿es verdad lo que dice mi hermana de que soy hijo del verdulero?”, bueno, toda esa parafernalia vino modelada para mi generación en términos de “¿no seré hijo de desaparecidos?”.
Más allá de mi sensibilidad política y mi formación académica progre, la pregunta formulada por mí, en particular, suena de una retórica hasta afectada, me queda grande. Podía ser más un deseo de fama que una pregunta con algún asidero.
En la historia apolítica de mi familia, en ese contexto, la pregunta es errada. Pertenezco generacionalmente al mismo corte de Juana pero en mi biografía la pregunta es mentira; mas no en el caso de Juana, sencillamente porque su historia familiar le da pie a ese universo.
No se me pierde de vista que estamos ante un hecho de ficción y que la convención, el yo poético, no es esta Juana Luján sentada aquí a mi lado. Pero tampoco desconocemos que la vida del autor también conforma un paratexto y en ese sentido le imprime un verosímil extra.
Volvamos sobre lo particular entonces: el cosmos de Árbol familiar no aborda el dónde o de quién nació Juana, la pregunta va más atrás. Hay un salto pero la pregunta es la misma, ¿quién soy? ¿De dónde vengo? La pregunta va atrás y el origen que se rastrea está en la abuela, en el padre. Pero la pregunta es la misma. ¿Quiénes se arrogan la propiedad de las personas? ¿Quién da el apellido? ¿Quién es quién en el rompecabezas de la sangre? ¿Por qué en este ordenamiento? Juana tiene la posibilidad de ver un ordenamiento de fichas, en su familia, que en la mayoría de las biografías, sospecho, no es posible.
¿Quién no se ha sentido raro en el contexto de su familia? ¿Quién no tiene una familia “rara”? Todos/ todas y ninguno. Hay otro libro cordobés que trabaja con la idea de “rareza” familiar y esa es su flojera: trabajar desde la pose, lo cool, la supuesta frikicidad. Juana elige trabajar el filón de su particularidad corriéndose de ese lugar tan en boga. Danger apela al mito, que nunca envejece, al rumor, al chisme, a los materiales bajos de la historia (“dicen que dicen / dicen que dicen dicen / dicen mal” repite la canción). Diana Bellesi dice que se le cree al libro y vamos a estar de acuerdo con ella.
El poema largo se abre y se cierra con una implicación del yo poético que no vuelve a aparecer en la otra decena de piezas que lo componen. El yo se pone unos pasos atrás para hablar de objetos: fotos, pulseritas, un vestido viejo. Necesita hacer foco para verse en ese espejo lejano, ajado, fragmentado, roto.
Árbol familiar es un relato que cruza el mito familiar, una institución trágica hecha de sangre y semen, la traición, el secreto, las pasiones cruzadas, el asesinato como fundación, piedra del origen, las sustituciones de identidad, la mentira, el encubrimiento, todos los elementos de la tragedia clásica (pero en parte también de la novela venezolana). Son las figuras clásicas, las preguntas base, los topos y los tropos en la pregunta del origen. Y la cruza espontánea de las estructuras míticas, griegas, en el chusmerío pueblerino. Y el ojo de Juana, la voz.
La voz parece venir desde muy lejos por momentos, hecha de flores de tela marchita, una voz llena de polvo, una voz que se cuela como la propaladora en la siesta de las calles de tierra. Un relato que logra ponerse en palabras, traducirse, de la oralidad a la letra impresa, que se abre como una cajita de música con apenas una bailarina rota y la batería suficiente para grabar la verdad en su movimiento.
¿Y qué son 30 años para Juana? El momento de poner en papel la vergüenza (oh) de la familia, el momento de poner en palabra algún atisbo de respuesta a la pregunta constitutiva. La tentación es poner “la pregunta de una generación”, pero la pregunta es íntima aunque su respuesta sea pública, aunque su respuesta sea particular.
No hay dudas de que somos hijos de nuestro tiempo y también de nuestro territorio, que no podemos escapar a eso y de eso hacemos. Las preguntas pueden ser genéricas pero lo valioso de la respuesta es la posibilidad, no siempre lograda, de la particularidad. Y entonces ahí pueden quedar huecas preguntas como: ¿Por qué escribir la historia familiar? ¿Qué hay de maravilloso en la vida de mi familia para hacer de ella un evento, un libro, un objeto a exhibir? ¿No es un facilismo escribir sobre mi familia que, en el fondo, es aquello sobre lo que más sé?
Entiendo que el libro como unidad puede responder un poco a algunas de estas cuestiones.
Y esto porque, en la pregunta por el origen, algo va corriéndose desde la adolescencia hacia la madurez. Hay algo de desconcierto en la pregunta que se empieza a expresar con una cierta solvencia, con un cierto peso, hasta cumplir un trayecto. La respuesta sucede como en un tiempo diferente al de la pregunta. La pregunta que se responde en Árbol familiar termina fracturándose en los poemas que le siguen.
Porque nuevamente los tres poemas que siguen abren una o unas preguntas. La primera parte de Danger cierra algo que se abrió, tal vez, en Fiestita (el primer libro de Juana), pero que deja abierta la puerta a lo que vendrá, aunque se me ocurre que retoma algo de la pregunta que abre Fiestita: la pregunta por el amor, por la posibilidad del amor. O mejor, ¡danger!, la imposibilidad del amor, ese vecino intocable, eso que suponemos, que olemos al otro lado de la pared.
Por eso el libro toma impulso con una afirmación en la niebla familiar para estallar, fragmentarse y proyectarse al futuro, dejando abierta la puerta a lo que deba venir.
Entre la fundación mítica de Luján y la visión del amor barrado, están el loco y las tetas, una cierta inquietud por la vitalidad, por el continuo que se traza entre cuerpo y alma. Las preguntas que cruzan el trayecto, la vida, lo vivo, la salud como inquietud, remite a una resonancia basal: la vida como pérdida. La pérdida de la humanidad (“más carne de res”) las tetas olvidadas en el taxi que se rematan en “me había acostumbrado a tenerlas”. La vida es eso que nos acostumbramos a tener, también.
La vida es esa tensión, que va del brote a la inmovilidad, en Walker ¿Acaso la figura del caminante no es una gran metáfora de lo vivo? La tensión entre conexión – desconexión. Y también entre presencia y ausencia. Entre una pregunta y una respuesta.
Aquello que me parecía discordante, materiales sin conexión, en un principio, me parece ahora un trabajo que apoya los pies para tomar impulso. Sabrán disculpar lo caótico de la explicación pero siempre hay una barra que saltar, un peligro que correr, una pregunta que formular para abrir y pegar el salto. Eso es lo que encuentro en este Danger de Juana Luján.
Jueves 1 de Septiembre a las 21 hs en Casa 13
(Belgrano y Pasaje Revol, Paseo de las Artes, Córdoba)
estaremos presentando el segundo libro de JUANA LUJÁN, "Danger" (Ed. Recovecos)
1. Puente Celeste – El Amor (3.59)
2. Soumaya Baalbaki – Otlob Inaiya (3.28)
3. Grace Jones – I’ve seen that face before (4.19)
4. Coralie Clément – Beau Fixe (2.41)
5. Lykke Li – Possibility (6.23)
6. Ramona Córdova – Heavy on my Head (4.28)
7. Sia – Gimme More (3.40)
8. Jamie Cullum – Dont Stop the Music (4.56)
9. Rufus Wainwright – Imaginary Love (3.28)
10. The Black Keys – Too Afraid to Love You (3.24)
11. Frankie Avalon – All of Everything (2.32)
12. La Vela Puerca – Por la ciudad (3.04)
13. Justin Timberlake – Señorita (4.55)
14. Amy Winehouse – Help Yourself (5.01)
15. Death Cab For Cutie – Transatlanticism (live) (9.08)
16. Tori Amos – Enjoy the Silence (4.10)
17. Kanye West et. al. – All the lights (5.28)
18. Vicci Martinez – Rolling in the Deep (3.29)
19. Adele – Daydreamer (4.05)
20. Mama Cass – Make Your Own Kind of Music (2.19)
21. Marideth Sisco – Missouri Waltz (1.59)
22. Leadbelly – In The Pines (2.21)
23. Alice in Chains – Down in a Hole (5.46)
24. Javier Vagnozzi – Son (3.27)
25. Eddie Vedder – Can’t Keep (2.35)
todo relato empieza con un movimiento, desestabilización del personaje. en este caso, un viaje, una mudanza, periplo. de esto se trata: obviedades y petulancias: un portenio en córdoba