martin... en viaje

todo relato empieza con un movimiento, desestabilización del personaje. en este caso, un viaje, una mudanza, periplo. de esto se trata: obviedades y petulancias: un portenio en córdoba

jueves, mayo 31, 2012

mailing

BUENOS DIAS,
Mientras que usted las gracias por la atención que usted da a mi mayor deseo, quiero que sepas que yo no era persona equivocada al escribir este mensaje. Mi ferviente deseo ha sido siempre para satisfacer a una persona anónima para que lleve a la acción social a través de una fundación. Sin embargo, entiendo su sorpresa al verme. Mi nombre es Carmen Massip nació 24 de febrero 1968 la nacionalidad francesa, pero actualmente bajo observación médica en un hospital ubicado en el Reino Unido. Tuve que contactar con usted de esta manera porque quiero llevar con usted a donar una suma de 5.000.000 dólares americanos (CINCO MILLONES DÓLARES AMERICANOS) en un esfuerzo por ayudar a las personas que lo necesitan, que felices a las familias pobres, los huérfanos, los jóvenes empresarios que buscan financiación para desarrollar sus áreas de negocio en su vida. Mi vida profesional ha sido un turismo real, sobre todo porque siempre he vivido lejos de mi país. El primero en Kuwait, donde trabajé en el negocio del petróleo durante dos años. Luego estuve en Benin (2001) donde creó varias empresas (bienes raíces, ingeniería ...). Es en este país tan acogedor que he conocido la verdadera felicidad, la de matrimonio con un canadiense que también trabajó allí. Por desgracia no hemos tenido la oportunidad de tener hijos. Después de cinco (05) años juntos, mi marido perdió la vida tras una larga enfermedad. Así que me quedé solo otra vez con un mayordomo a mi disposición y un perro hasta que llega a limitar el cáncer de mi vida. Pronto será de cuatro años que lucho contra esta enfermedad y la medicina no puede hacer nada en resultados de los exámenes médicos mis días están contados de acuerdo a la investigación de mi tratante. Yo había bloqueado dinero tan importante en uno de los BENIN BANCO para un proyecto de construcción.
Voy a ser rallado para confió este dinero para mi proyecto de donación de éxito. Te llevé a aceptar que debido a que es un regalo de una mujer moribunda y sin pedir nada a cambio. Por favor, respóndeme lo más pronto posible a mi e-mail de la siguiente manera:(carmen_massip@rocketmail.com)
QUE DIOS TE BENDIGA.

miércoles, mayo 23, 2012

Lectura 240512.¡No te la pierdás!


jueves, mayo 10, 2012

Un poema de Diego Williams


De la poesía
                                                           al porteño Araujo


De la teoría
de la taza azul no se escribe; simplemente
escribimos azul
y la taza aparece

De si abajo del auto, en el taller
en que arranca el poema
cebamos el mate
lo cargamos con toro
con semillas de centeno
se escribe,
también en la mente
cuando se lee

De Camilo que salió de la cárcel
aprendiendo no hay rima escribimos
que en la alfombra enrollada del tiempo
correr es perder la estructura
dejarlos vestidos
de moda en la época

De los poetas de la lluvia,
de los de roble, que descalzos
han comido el rayo, no se escribe
el tronco muerto, de pie
y pantorrilla humeante

De la acupuntura de la palabra se escribe
Se aprende

De la recua oxidada
De los ojos de shampú

Del brazo de las olas que va y que va
y que va
y que viene.
Ahí hablamos
De eso hablamos
Y con eso vemos

De los cortes
samurái de un borracho.
De los tax
de que sí
de que no paga impuesto
escribimos

En hoteles de neón traducimos
el idioma de malteadas, la jerga
de los cuartos de dólar
que nunca probamos
nunca medimos
no sabemos

Del folklore se escribe,
de las buenas costumbres sí,
también
blablaetcétera

Por supuesto:
De la pija, la chufla
La pistola que apunta a la nena que llora.
Del choripán que suda
un mono en Mongolia.
De la muzza
que escupe el cartón en un queso
se escribe

De tú, de ti
del amor sin forro
en el páramo desolado
de la flor del invierno, se escribe
Pero se piensa
en hacerlo más culiado

Del tiempo
La foto que toma el alma
y la pone en Japón

De la rana
que infla el bucheante la nube
que trae la lluviase escribe, se intenta
serun monje,
un sol
en la tierra del alma
en la que corren los diablos

De lo que pocos logran:
un movimiento circular
perfecto al pedalear
sin producir un accidente, leve
cuando el tobillo
arriba
se esfuerza.
De eso se escribe
y vemos la bicicleta, cuando se lee.

De la poesía los mudos 
en el incendio blanco encerrados.
De los que gritan la hoja
inexistentes
algo
en el otro lado.

De las máquinas
la fauna y la fruta
De eso se escribe.



sábado, abril 14, 2012

jueves, abril 12, 2012

Los desgraciados (César Vallejo)

Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.
Ya va a venir el día, ponte el saco.
Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.
Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndate, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.
Ya va a venir el día; pasan,
han abierto en el hotel un ojo,
azotándolo, dándole con un espejo tuyo...
¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente
y la nación reciente del estómago.
Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido!
¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo!
¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo!
Ya va a venir el día, ponte el sueño.
Ya va a venir el día, repito
por el órgano oral de tu silencio
y urge tomar la izquierda con el hambre
y tomar la derecha con la sed; de todos modos,
abstente de ser pobre con los ricos,
atiza
tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima.
Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.
Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas,
y, por tu orgullo clásico, las hienas
cuentan sus pasos al compás del asno,
la panadera piensa en ti,
el carnicero piensa en ti, palpando
el hacha en que están presos
el acero y el hierro y el metal; jamás olvides
que durante la misa no hay amigos.
Ya va a venir el día, ponte el sol.
Ya viene el día; dobla
el aliento, triplica
tu bondad rencorosav y da codos al miedo, nexo y énfasis,
pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo
el malo ¡ay! inmortal,
has soñado esta noche que vivías
de nada y morías de todo...

domingo, marzo 18, 2012

de "Estrella de la mañana", Jacobo Fijman

Poema VI

Ha caído mi voz, mi última voz, que aún guarda mi nombre. 
Mi voz: 
Pequeña línea, pequeña canción que nos separa de
 / las cosas. 
Estamos lejos de mi voz y el mundo, vestidos de 
 / humedades blancas. 
Estamos en el mundo y con los ojos en la noche. 
Mi voz es fría y sucia como la piel de los muertos.
 

martes, marzo 06, 2012

buenos aires sólo es piedra

buenos aires sólo es piedra

la vida navidosa

vino a derretirse

túnel linyera

frente a las vías


por mitre

cargaban la nieve

en un carrito

los caídos del sarmiento


promesas de lluvia

y anuncios radiales

antes de las sirenas

de bruma y bocanada


antes del camión

de crónica tv



miércoles, febrero 29, 2012

cliniqueando


Clinica de poesía, a cargo de Martín Gambarotta

Fecha: viernes 23 y sábado 24 de marzo, por la mañana

Lugar: Librería Universitaria de Eduvim, Félix Frías 60, Barrio General Paz, Córdoba

Cupo limitado

Arancel: 120 pesos, se abonan directamente el viernes en la librería

Inscripción: se deben mandar los textos que los asistentes deseen trabajar en la clínica (máximo 10 páginas), hasta el día 3 de marzo, al siguiente mail: carbonellalejo@gmail.com



domingo, febrero 26, 2012

Trabajo con mis emociones.

Estoy sentado en el patio

con mis piernas cruzadas y dejo

que salga el aire, me identifico

con el limonero que está frente a mí

con el gorrión que se apoya y toma

impulso. Soy un gorrión. Soy

el limonero. Fluir de la conciencia

un pelotudo jugando a la meditación si saliera mi vieja y me viera diría qué chico más imbécil perder el tiempo de esta forma sería para darle la razón a la vieja no se le discute aunque leía ayer que cada vez hay más casos de padres golpeados el flagelo de la droga decía el diario yo nunca le pegué a la vieja será porque las sustancias o porque no me animo capaz esto último

Doctora intenté el ejercicio

del patio. Incluso en un momento

hasta me quedé sin ropa pero

nada. No pude conectar con

el paisaje. ¿Estoy bloqueado

emocionalmente, es eso?

Pensaba en el gorrión

en el limonero.

A un compañero de laburo

le decíamos Gorrión porque

la mujer lo pasaba con el

supervisor. Lo pasaba o sea

lo engañaba, se curtía al jefe.

El gorrión es un pájaro de

mierda, un mal símbolo, porque

no tiene códigos. Doctora

¿estoy equivocado? ¿Se puede

perdonar a una mujer así?


miércoles, febrero 22, 2012

Fragmento de "Aire tan dulce", Elvira Orphée

"En las noches clarísimas y heladas que ve desde su cuarto abierto al patio, para no morirse tan irreparablemente, urde una persona que la recordará. Buscá, Atalita, buscala pronto a esa persona, no hagas caso de tu edad. Si crees que con eso conseguirás morirte menos, buscalo a tu amor. Pero yo sé, le vas a pedir todo, que sea tu padre, tu madre, tu hermano, tu hijo, la vida y el más allá. Pobrecita, ¿quién podrá ser al mismo tiempo el misterio y su solución, la piel y el desenfrenado espíritu? Pero hubieran debido al menos dejártelo intentar".


lunes, noviembre 28, 2011

Porque sólo la mezcla puede

hacer volátil los colores, hacer

que exista algo donde no había

nada. La magia es hacer de la mónada

el espejo, las proyecciones

infinitas de un color enfrentado,

superpuesto, estallado

por otro. Hacer de lo múltiple

lo incompleto, lo duplicado.

Lo duplicado: los pares que

te componen las manos regordetas

y los tobillos flacos,

los ojos cambiantes y las axilas

infantiles, las rodillas pecosas

y los omóplatos planos.

Y el camino que se labra en medio.

Tus caninos, tus pezones.

Dos cuerpos que se pegan

en medio del crepúsculo

y estallan de felicidad,

una felicidad de laca colorida,

de torta de boda, de foto

bautismal.


Me gusta cómo combinaste

las flores y el vestido,

la letra y el arreglo.


Y me gustan tus labios,

también.



sábado, noviembre 19, 2011

2 poemas de Gerardo Gambolini


VIGILIA

Paisaje pobre en realidad:

balcones poblados,

ventanales abiertos a la brisa,

batas en la blanda piel de las mujeres.

Esto es un cuarto bien iluminado en un barrio decente.

El año del jabalí.


Acabo de cenar.

Todas las tormentas aquí soy yo.

Todo lo sucio y lo limpio aquí soy yo a la medianoche,

mientras la niña duerme

y Helga duerme.

Es siempre así, antes de la batalla.

Qué batalla, pregunto. Qué grave enemigo.



CRUZADOS

Octubre oculto por el rocío.

El orgullo abatido en una roca,

el yelmo transpirado en las rodillas.

Oh, hermosa nada, donde era fácil,

donde el Señor mostraba su eterno rostro.


Ahora volver, habiendo fallado.

Vigilar el abrazo inarmónido del tiempo,

avanzar como quien vaga en un abismo,

llegar a la oscura habitación

de nuestra carne.


Ahora volver a la costa castigada,

hacer la provisión para el invierno,

repetir cada crepúsculo cansado: aún estamos vivos,


aún estamos vivos.



de "Atila y otros poemas", Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 2000.


jueves, octubre 27, 2011

vecina malondona

mucho vino y frío y descalabro, no vi ni mi sombra
hasta que
trinn
che, qué es eso?
la puerta
el portero?
no, la puerta
trinn
hola, quién es?
la vecina
ah ya voy
che, mi bata?
ahí boludo
ah
hola, sí?
hola, yo vivo acá al lado y tu comedor da a mi pieza
ajam
te quería pedir por favor que de lunes a viernes no hagan ruido porque anoche no pude dormir
ah bueno
gracias, chau

jueves, octubre 13, 2011

Un poema de Darío Villalba


EL AHORCADO

¡Qué forma tan ajustada
de irse de la vida!
No fue el precipicio del vaso
tampoco el vértigo del bolsillo sin fondo
ni siquiera el disparo fallido
de uno de sus besos

Nadie hubiera podido invitarlo a algún lado
de tan alojado que estaba
en el abrazo de la cuerda

Ningún gesto le disimula
la definitiva tarea

Es la tarde

La sombra
como un perro
se acurruca a sus pies


*de "Lo que sé del fuego", Edición de la Secretaría de Cultura de Salta, Argentina, 2010.

martes, octubre 04, 2011

N. 500 mg

Inhibe la síntesis proteica mediante
la unión reversible con las subunidades ribosómicas
de los microorganismos sensibles.
Se cree que no inhibe la formación
de puentes peptídicos en forma directa
sino que más bien inhibe
el paso de traslocación donde
una molécula recién sintetizada
se desplaza desde el sitio aceptor
en el ribosoma hacia el lugar
peptidil o dador.


sábado, septiembre 24, 2011

Dos edificios dorados

Este texto lo escribí para una publicación amiga, la multicultural revista/objeto Polo Equis (que más allá del sonido nada tiene que ver con las locales Polosecki ni con Ciudad X). En un número editado la semana pasada (dedicado a específicamente a los sucesos neoyorquinos del 11/09/01, de los que se cumplieron 10 años ya...) numerosos gestores culturales, editores, narradores y poetas de América compartieron el relato de qué hacían en el momento en que la Historia levantó la mano.
Bueno, aquí mis 150 caracteres de la más confusa y consabida memoria: la propia.

Vivía en Buenos Aires, entonces, y trabajaba en el taller de mi padre. La radio metálica y engrasada bajó el dato curioso: un avión le había dado a una de las torres. El locutor de la AM lo decía con sorna, no era un atentado sino la obra de un distraído. Paré el balancín para escuchar con más atención, llamé a mi viejo. Algo sucedía detrás de la risa del locutor. No hubo forma de seguir con los despachos porque otro avión repetía la pirueta. Salí del taller, me lavé las manos con nafta y luego con el jabón azul Odex. Caminé hasta mi casa. Mi mamá cosía sin ver la llama que a su espalda mostraba el noticiero. Mi viejo llegó después y nos sentamos a ver el fuego y el corte.


viernes, septiembre 16, 2011

Un fragmento de la bella "El mundo según Garp" de John Irving

Se sentía distanciada de su familia y pensaba que era extraño que le hubieran prodigado tantas atenciones de pequeña y luego, en algún momento determinado y previsto, pareciera interrumpirse el flujo de afecto e iniciarse las expectativas. Era como si se esperara que durante una breve etapa absorbieras amor (el suficiente) y después, durante una etapa mucho más prolongada y seria, se esperara que cumplieras ciertas obligaciones. Cuando Jenny rompió la cadena, abandonando Wellesley para ser algo tan vulgar como una enfermera, había abandonado a su familia, y ellos, como si no pudieran evitarlo, la estaban abandonando a ella. En la familia Fields habría sido más apropiado, por ejemplo, que Jenny se hubiera convertido en una médica, o que se hubiera quedado en la universidad hasta casarse con un médico. Cada vez que veía a sus hermanos, a su madre y a su padre, era mayor la incomodidad recíproca. Estaban envueltos en ese violento proceso de llegar a desconocerse entre sí.


martes, septiembre 13, 2011

Texto presentación de DANGER, de Juana Luján

¿Qué son 30 años para Juana?


“¿Quién soy?”

O “Había una vez…”

O “¿Qué es la vida?”

¿Qué es Danger?

Es una pregunta que me hice varias veces en estos días.

Y que me he ido respondiendo de diferentes formas.

En un principio, me parecía básicamente una parte, la que más me gustaba y que eclipsaba el resto de los poemas: es decir, su primer poema, Árbol familiar.

Yo conocí el texto antes de ser este bonito ejemplar en la colección de Recovecos, y también conocía “Walker, Tetas, Danger”. Y pensar todo eso como una unidad me parecía imposible.

Por suerte, cuando volví a leer el libro me di cuenta de que estaba, una vez más, equivocado.

Leo una vez más Danger y, no tengo dudas ahora, sobre la unidad que efectivamente conforman los poemas. Y que son mejores juntos que siendo dos posibles libros separados.

Voy a tratar de explicar cuál fue el recorrido, o las preguntas que me fui haciendo.

Hace algunas semanas Juana participó de una mesa de lectura en la Facultad de Lenguas. En esa mesa también leían Leticia Ressia y Laura Pratto. Leticia leyó un conjunto de poemas inéditos, y muy buenos, que referían a la infancia, a la familia, a la geografía de la llanura donde se crío. Laura leyó Cría, libro también de Recovecos, donde aborda la cuestión de la familia, el padre, la arqueología de la infancia.

El comentario de uno de los moderadores de la mesa fue del tipo “wow, estas chicas, qué bárbaro, escriben todas sobre la historia familiar, qué novedoso, sin dudas un rasgo de época”.

Es decir, brevemente, una forma bastante obtusa o pobre de leer.

No hay nada de novedoso en el relato familiar en la poesía (tal vez no haya nada novedoso para hacer en poesía, pero eso excede estas líneas). Es un tema que abordaron en la poesía Jorge Luis Borges y Leonardo Martínez, Teresa Andruetto y Arturo Carrera por nombrar un puñado de autores que en sus recorridos abordaron las cuestiones genealógicas.

En todo caso lo interesante de los trabajos de las tres muchachas es la particularidad que eligen para afrontar la cuestión. Porque claramente no son tres libros iguales, porque tal vez el tema muy en el fondo sea el mismo (¿pero cuántos temas literarios hay?) pero lo hacen de formas muy diferentes y con búsquedas entiendo que también distintas. Sí, creo vale repetir, que me parecen tres escritoras valiosas, sin dudas.

Pero volvamos a la cuestión generacional. Desde hace años que vengo escuchándolo en ámbitos académicos, por ejemplo, y ha dado material a papers y etc., bajo el rótulo “La cuestión de la identidad en los nacidos durante la dictadura” es un título que vende y suena sesudo.

La fantasía leit motiv que afectó a generaciones anteriores a la mía, aquello de “soy adoptado” “estos no son mis padres” “por qué soy morochito si vos papi sos rubio” “¿es verdad lo que dice mi hermana de que soy hijo del verdulero?”, bueno, toda esa parafernalia vino modelada para mi generación en términos de “¿no seré hijo de desaparecidos?”.

Más allá de mi sensibilidad política y mi formación académica progre, la pregunta formulada por mí, en particular, suena de una retórica hasta afectada, me queda grande. Podía ser más un deseo de fama que una pregunta con algún asidero.

En la historia apolítica de mi familia, en ese contexto, la pregunta es errada. Pertenezco generacionalmente al mismo corte de Juana pero en mi biografía la pregunta es mentira; mas no en el caso de Juana, sencillamente porque su historia familiar le da pie a ese universo.

No se me pierde de vista que estamos ante un hecho de ficción y que la convención, el yo poético, no es esta Juana Luján sentada aquí a mi lado. Pero tampoco desconocemos que la vida del autor también conforma un paratexto y en ese sentido le imprime un verosímil extra.

Volvamos sobre lo particular entonces: el cosmos de Árbol familiar no aborda el dónde o de quién nació Juana, la pregunta va más atrás. Hay un salto pero la pregunta es la misma, ¿quién soy? ¿De dónde vengo? La pregunta va atrás y el origen que se rastrea está en la abuela, en el padre. Pero la pregunta es la misma. ¿Quiénes se arrogan la propiedad de las personas? ¿Quién da el apellido? ¿Quién es quién en el rompecabezas de la sangre? ¿Por qué en este ordenamiento? Juana tiene la posibilidad de ver un ordenamiento de fichas, en su familia, que en la mayoría de las biografías, sospecho, no es posible.

¿Quién no se ha sentido raro en el contexto de su familia? ¿Quién no tiene una familia “rara”? Todos/ todas y ninguno. Hay otro libro cordobés que trabaja con la idea de “rareza” familiar y esa es su flojera: trabajar desde la pose, lo cool, la supuesta frikicidad. Juana elige trabajar el filón de su particularidad corriéndose de ese lugar tan en boga. Danger apela al mito, que nunca envejece, al rumor, al chisme, a los materiales bajos de la historia (“dicen que dicen / dicen que dicen dicen / dicen mal” repite la canción). Diana Bellesi dice que se le cree al libro y vamos a estar de acuerdo con ella.

El poema largo se abre y se cierra con una implicación del yo poético que no vuelve a aparecer en la otra decena de piezas que lo componen. El yo se pone unos pasos atrás para hablar de objetos: fotos, pulseritas, un vestido viejo. Necesita hacer foco para verse en ese espejo lejano, ajado, fragmentado, roto.

Árbol familiar es un relato que cruza el mito familiar, una institución trágica hecha de sangre y semen, la traición, el secreto, las pasiones cruzadas, el asesinato como fundación, piedra del origen, las sustituciones de identidad, la mentira, el encubrimiento, todos los elementos de la tragedia clásica (pero en parte también de la novela venezolana). Son las figuras clásicas, las preguntas base, los topos y los tropos en la pregunta del origen. Y la cruza espontánea de las estructuras míticas, griegas, en el chusmerío pueblerino. Y el ojo de Juana, la voz.

La voz parece venir desde muy lejos por momentos, hecha de flores de tela marchita, una voz llena de polvo, una voz que se cuela como la propaladora en la siesta de las calles de tierra. Un relato que logra ponerse en palabras, traducirse, de la oralidad a la letra impresa, que se abre como una cajita de música con apenas una bailarina rota y la batería suficiente para grabar la verdad en su movimiento.

¿Y qué son 30 años para Juana? El momento de poner en papel la vergüenza (oh) de la familia, el momento de poner en palabra algún atisbo de respuesta a la pregunta constitutiva. La tentación es poner “la pregunta de una generación”, pero la pregunta es íntima aunque su respuesta sea pública, aunque su respuesta sea particular.

No hay dudas de que somos hijos de nuestro tiempo y también de nuestro territorio, que no podemos escapar a eso y de eso hacemos. Las preguntas pueden ser genéricas pero lo valioso de la respuesta es la posibilidad, no siempre lograda, de la particularidad. Y entonces ahí pueden quedar huecas preguntas como: ¿Por qué escribir la historia familiar? ¿Qué hay de maravilloso en la vida de mi familia para hacer de ella un evento, un libro, un objeto a exhibir? ¿No es un facilismo escribir sobre mi familia que, en el fondo, es aquello sobre lo que más sé?

Entiendo que el libro como unidad puede responder un poco a algunas de estas cuestiones.

Y esto porque, en la pregunta por el origen, algo va corriéndose desde la adolescencia hacia la madurez. Hay algo de desconcierto en la pregunta que se empieza a expresar con una cierta solvencia, con un cierto peso, hasta cumplir un trayecto. La respuesta sucede como en un tiempo diferente al de la pregunta. La pregunta que se responde en Árbol familiar termina fracturándose en los poemas que le siguen.

Porque nuevamente los tres poemas que siguen abren una o unas preguntas. La primera parte de Danger cierra algo que se abrió, tal vez, en Fiestita (el primer libro de Juana), pero que deja abierta la puerta a lo que vendrá, aunque se me ocurre que retoma algo de la pregunta que abre Fiestita: la pregunta por el amor, por la posibilidad del amor. O mejor, ¡danger!, la imposibilidad del amor, ese vecino intocable, eso que suponemos, que olemos al otro lado de la pared.

Por eso el libro toma impulso con una afirmación en la niebla familiar para estallar, fragmentarse y proyectarse al futuro, dejando abierta la puerta a lo que deba venir.

Entre la fundación mítica de Luján y la visión del amor barrado, están el loco y las tetas, una cierta inquietud por la vitalidad, por el continuo que se traza entre cuerpo y alma. Las preguntas que cruzan el trayecto, la vida, lo vivo, la salud como inquietud, remite a una resonancia basal: la vida como pérdida. La pérdida de la humanidad (“más carne de res”) las tetas olvidadas en el taxi que se rematan en “me había acostumbrado a tenerlas”. La vida es eso que nos acostumbramos a tener, también.

La vida es esa tensión, que va del brote a la inmovilidad, en Walker ¿Acaso la figura del caminante no es una gran metáfora de lo vivo? La tensión entre conexión – desconexión. Y también entre presencia y ausencia. Entre una pregunta y una respuesta.

Aquello que me parecía discordante, materiales sin conexión, en un principio, me parece ahora un trabajo que apoya los pies para tomar impulso. Sabrán disculpar lo caótico de la explicación pero siempre hay una barra que saltar, un peligro que correr, una pregunta que formular para abrir y pegar el salto. Eso es lo que encuentro en este Danger de Juana Luján.

Gracias.-

jueves, septiembre 01, 2011

DANGER, de Juana Luján


HOY
Jueves 1 de Septiembre a las 21 hs en Casa 13
(Belgrano y Pasaje Revol, Paseo de las Artes, Córdoba)
estaremos presentando el segundo libro de JUANA LUJÁN, "Danger" (Ed. Recovecos)

Nos vemos ahí!

lunes, agosto 29, 2011


no hay ceniceros o cuadros

esta música tiene

una sábana como caracol

la sangre hecha de bocas

un marco sin veladores

la línea de calle

un policial previsible
tiza negra



el amor

tu juego particular de química


ni manta ni alfombras

un motel barato

sin ventanas con

canciones de Sonic Youth



miércoles, agosto 17, 2011




lunes, agosto 08, 2011

canciones en invierno (mi playlist 25)

1. Puente Celeste – El Amor (3.59)
2. Soumaya Baalbaki – Otlob Inaiya (3.28)
3. Grace Jones – I’ve seen that face before (4.19)
4. Coralie Clément – Beau Fixe (2.41)
5. Lykke Li – Possibility (6.23)
6. Ramona Córdova – Heavy on my Head (4.28)
7. Sia – Gimme More (3.40)
8. Jamie Cullum – Dont Stop the Music (4.56)
9. Rufus Wainwright – Imaginary Love (3.28)
10. The Black Keys – Too Afraid to Love You (3.24)
11. Frankie Avalon – All of Everything (2.32)
12. La Vela Puerca – Por la ciudad (3.04)
13. Justin Timberlake – Señorita (4.55)
14. Amy Winehouse – Help Yourself (5.01)
15. Death Cab For Cutie – Transatlanticism (live) (9.08)
16. Tori Amos – Enjoy the Silence (4.10)
17. Kanye West et. al. – All the lights (5.28)
18. Vicci Martinez – Rolling in the Deep (3.29)
19. Adele – Daydreamer (4.05)
20. Mama Cass – Make Your Own Kind of Music (2.19)
21. Marideth Sisco – Missouri Waltz (1.59)
22. Leadbelly – In The Pines (2.21)
23. Alice in Chains – Down in a Hole (5.46)
24. Javier Vagnozzi – Son (3.27)
25. Eddie Vedder – Can’t Keep (2.35)

lunes, julio 25, 2011

Lo que acecha


En los pajonales de Monserrat

En las cañerías de Almagro

En los decorados de Palermo Soho

En las galerías de San Nicolás

En las torres de Villa Soldati

En los médanos de Villa Real

En las gargantas de Villa Ortúzar

En los fortines de Versailles y Liniers

En los desfiles de Mataderos

En el almizcle de Villa Riachuelo

En los jardines de Balvanera

En los pupitres de Caballito

En las hamacas de Villa Luro

En las bóvedas de Núñez y Belgrano

En las volantas de Parque Patricios

En los dédalos de Parque Chas

En las pelotas y el empedrado de La Boca

En las mantas de Floresta

En los choripanes de San Telmo

En las lucecitas de Retiro

En las marejadas de Saavedra

En las alamedas de Pueyrredón

En los sueños de Villa Devoto

En las iglesias de Agronomía

En los insectos de La Paternal

En las fachadas de Chacarita

En las ruedas y las chapas de Coghlan

En las cascadas de Villa Urquiza

En los circunloquios de Colegiales

En los motines de Villa Mitre

En los accesorios de Santa Rita

En los ascensores de Villa Lugano

En las madreselvas de Nueva Pompeya

En balcones, patios y terrazas de Flores

En los humedales de Villa Crespo

En los monoambientes de Barracas

En los andenes de Constitución

En las fuentes y estatuas de Vélez Sarsfield

En los cuadernos de Boedo

En las oficinas de San Cristóbal

En los platos de Puerto Madero

En las vitrinas de Parque Avellaneda

En los ombúes de Parque Chacabuco

En los vapores de Monte Castro

En los desagües de Villa Del Parque

En el silencio y los globos de La Recoleta




martes, julio 19, 2011

Un ars poética de José Di Marco


Intentando explicar al auditorio

que dos chorros de pintura blanca

sobre un lienzo también blanco

pertenecen al arte con igual derecho

que la mano que extiende sus dedos de mármol

y refulge desde hace setecientos años

en este mundo a perpetuidad.

Intentando aclarar que en lo efímero

la gracia también puede posarse,

pide una opinión antes del cierre.

Un sincronizado coro de bostezos

y un impaciente rumor resumen

la única respuesta posible para

ese remolino de palabras dispersas

con que intentó hacer de su zozobra

un monumento para la adoración.

Y aunque escupiera llamas

o desbaratara con su cuerpo

las reglas de la gravedad,

sabe que en este cuadrilátero la pelea

se resolvió mucho antes de la primera campanada

y que el fallo admite una sola lectura:

no tiene discípulos el arte de la derrota.



(de una música anterior, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2010.)